La miel es básica para el cuidado de la piel por sus extraordinarias virtudes emolientes y nutritivas, por sus notables propiedades antisépticas y por ser un hidratante natural. La miel es empleada con fines terapéuticos, medicinales y en productos cosméticos ya que tiene propiedades suavizantes y antimicrobianas. El extracto de miel restaura, nutre, humecta y limpia tanto el cabello como la piel.
La avena es rica en proteínas, vitaminas, minerales y nutrientes. La avena es un exfoliante natural y en cuanto es aplicada sobre la piel la humecta y refresca. La avena forma una capa protectora en la piel que le permite mantenerse tersa y suave por varias horas. Es recomendada para todo tipo de piel, sobre todo las delicadas.
En nuestros productos combinamos la miel y la avena para proporcionar una protección especial para la piel sensible de los bebés, ya que los productos que contienen estos dos elementos tienen las propiedades antisépticas, hidratantes y suavizantes de la miel junto con las cualidades exfoliantes y nutritivas de la avena.
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